Sistema de Producción

Así se hace Spirulina mater

Separación de Cepas Puras

Cultivo en Laboratorio

Cultivo en Reactores

Cosecha, Lavado y Concentración

Homogeneización de la Biomasa

Secado

Tableteado

Empacado

¿Qué hace única a nuestra Espirulina?

Agua pura

A pesar de estar en la zona norte de Chile, el agua con la que cultivamos nuestra espirulina se mantiene en óptimas condiciones. Gracias a su origen en pozos profundos, está completamente libre de metales pesados, asegurando un producto seguro, natural y de máxima calidad.

desarrollo óptimo

Reactores especializados

Nuestra espirulina crece en reactores de poca profundidad diseñados para optimizar su desarrollo. Estos contienen un medio de cultivo cuidadosamente equilibrado con agua y sales minerales esenciales, manteniendo un pH alcalino (entre 9 y 10), ideal para su crecimiento saludable y sostenible.

producto más seguro e higiénico

Proceso natural y sin contacto manual

Cuando la espirulina alcanza su madurez, se transforma en una densa sopa verde oscura. Sin ningún tipo de contacto manual, es transportada mediante tuberías subterráneas hasta nuestra sala de cosecha, donde se separa del medio de cultivo y pasa por distintos procesos hasta convertirse en un polvo ultrafino de color verde intenso, listo para su consumo.

Entorno climático ideal para un crecimiento superior

Ubicación estratégica para la mejor calidad

El clima es un factor clave en la producción de espirulina, y por eso nuestras instalaciones están ubicadas en latitudes subtropicales óptimas para su crecimiento. Gracias a esta ubicación privilegiada y al uso de agua pura proveniente de pozos profundos, garantizamos una espirulina de calidad superior.